Paradoja del valor

10 06 2008

Ya no tiene esperanza…

En clases de economía, el profesor nos indicó una pregunta:
“… Si existen diamantes en rebaja, pero solo existe unos pocos litros de agua a un alto precio. Que preferirían ustedes?”

Ni siquiera se estimó en pensar en voz alta. Mi Elgala interna saltó de un golpe y gritó con todo su ser:

“Diamanteeeees!!!!!!”

Y ante ese espectáculo, mi sentido común (Representado por Excel esa mañana) simplemente se tapo la cara, ante la irresponsable exclamación de su kohai.
Luego de ese pensamiento, no pude evitar reírme por lo bajo, desconcentrándome por algunos minutos…

Pd: Creo que tendré que empezar a responder los comentarios. XD
Pd2: No conocía ese fic, hasta que él me pasó la pagina. Intrigante. o.o





Peinados (im)posibles

31 05 2008

Cuando me instalaba a descansar, leer mangas y/o pensar, mi mano derecha siempre se dirigía hacia la parte posterior de mi cabeza, en pos de tirarme algunos cabellos. Para evitar esto, decidí cortarme el pelo.
Después de decirle “Déjelo un poco más largo” a mi peluquera habitual y disponerme de intentar disfrutar el ver mis pelos caer, no pude evitar observar que a mi derecha, una cliente sacaba desde su mochila, la imagen de una llamativa chica.
-Igual que ella- Sugería la joven a mi lado, apuntando hacia el peinado de la mujer en el trozo de papel.
-Ah! Igual que Rei Ayanami?- Preguntó la maestra del cabello, ya visualizando donde tendría que cortar para darle ese destacado peinado.
La clienta miró con extraña impresión hacia la mujer que hizo esta declaración. Y al igual que la primera, tampoco pude evitar sorprenderme, así que intenté acercar mis oídos hacia el lugar de la conversación, solo encontrándome con filosas tijeras que casi me sacan un pedazo de mi cuerpo.
-No eres la primera quien me pide este tipo de cortes.- Mencionó, a la vez que comenzaba a cortar los primeros mechones de la chica.- Otras me han pedido que les tiña el cabello naranja o púrpura…
-Y cual ha sido lo más complicado que le han pedido?
-Mmm…… Hace unas semanas vino una chica que me pregunto si podía dejarla con unas especies de espirales en caída a cada lado de la cabeza. Igualito a…. Creo que se llamaba Légala, Elaga, Lagala… Bueno, no importa. La cosa es que, lamentablemente, el peinado se deshizo unos días después… Era todo un desafío a la gravedad.

La verdad, nunca supe como acabaría esta conversación, ya que mi cabello estuvo listo mucho antes de que ella finalizara. Tampoco pude inventar una excusa para seguir en esa posición, ya que varios clientes esperaban su turno.
Simplemente pagué y me retiré, preguntando para mí, si es que esa chica terminaría tiñéndose el pelo de color azul claro.
Si eso fuese cierto, entonces tendría material para esta noche…





Dos más.

29 05 2008

Ahora comienza un corto ciclo de historias “reales” , en donde lo “Otaku” nos rodea…

Siempre he dudado de quien es superior deportivamente, mi país o el del sol naciente…
Generalmente el resultado ha estado a nuestro favor, pero hubo un evento en donde la paliza fue notable:

Corría septiembre del 2004, cuando se recibía a Japón, para el repechaje de Copa Davis, en nuestras propias canchas de arcilla. Habíamos ganado unas medallas olímpicas antes, lo que solo hacia darnos más confianza ante estos rivales de ojos rasgados.
Para poder seguir subiendo en el escalafón hacia el trofeo, se debía ganar 3 partidos, fuese como fuese.
De los 5 partidos, se debían ganar 3; pero no se tuvo piedad contra los nipones, venciéndoles en los cinco partidos.
Pero, corrían los últimos sets del tercer match para dobles, y ya los japoneses daban por perdido todo, con nosotros en 5-1 para el último set.
Luego, con todo a nuestro favor, se cerró la llave con un tiro esplendido, haciendo que el estado estallara en júbilo.
Entre todo ese estruendoso jolgorio, cierta persona en el público, quien no tenia nada en contra de los rivales, simplemente gritó:

-Y dónde está su Príncipe ahora??!!

A su alrededor, nadie atinó a lo que esa frase podría significar. Y los únicos que hubiesen tenido una vaga idea del fondo de esa oración, eran los asiáticos que estaban en cancha, pero ninguno de ellos sabia español.
Pero que importaba eso, si por fin se había vuelto al grupo mundial?
Así que finalmente, entre abrazos y champaña, el tipo y su frase quedaron para siempre en la indiferencia colectiva…